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Mostrando entradas de 2026

La caja de Pandora (Cosas que escribo 6)

      El roberonio, el elemento químico imprescindible para la construcción de las máquinas de creación de energía inagotable, que permitían el dominio de la Unión de Repúblicas Olímpicas sobre el resto de los países mediante la venta de energía, había sido robado por el espía Prometeo. Ahora, aunque todavía no dominaban por completo su uso, el resto de los estados habían disminuido su dependencia energética, la economía se resentía y los olímpicos estaban preocupados porque consiguieran desarrollar la tecnología para crear los sarcófagos de rejuvenecimiento y curación de los que disfrutaban solo ellos y su dominio declinara.   Zeus, el presidente de la Unión de Repúblicas Olímpicas, planeó junto con su científico más brillante, Hefesto, una estrategia para impedir el uso del roberonio fuera de sus dominios. Crearon el bridión, un compuesto químico que, una vez liberado a la atmósfera, era capaz de bloquear el roberonio por un mecan...

Apariencias que engañan (Cosas que escribo 5)

   El Dr. Fernando Barrientos llevaba seis meses de rotación, procedente del Hospital Ramón y Cajal de Barcelona, en el servicio de Neurocirugía del Hospital Princesa Fernanda de Santander y en ese tiempo se había hecho imprescindible, siempre disponible, atento y competente. Pacientes, compañeros y enfermeras estaban encantados. Su habilidad en el manejo del microscopio quirúrgico era encomiable y su noviazgo y próxima boda con la instrumentista más apreciada del quirófano era notorio y admirado. Hacían una pareja envidiable. Ella con ese encanto natural que desprendían sus bonitos ojos almendrados y castaños por encima de la mascarilla, su voz de locutora de radio y una gran habilidad para ofrecer el instrumento necesario antes de que lo pidiera el cirujano. Él siempre formal y bien vestido, con unas maneras exquisitas y un temple en el quirófano extraordinario, paciente para la docencia, nunca una palabra más alta que la otra, incluso en los peores escenarios...

La canción de las sombras - John Connolly

    Pues menudo lío tengo en la cabeza con la serie de novelas de John Connolly y su detective Charlie Parker. Cuando llevaba casi media novela de esta decimocuarta entrega, me he dado cuenta de que la anterior ("El invierno del lobo") no la he leído. Seguramente, como es la número trece, algún instinto atávico gallego me lo ha impedido. Así que, al acabarla, como se dice en catalán: " se m'ha girat feina " y me tengo que leer la que me falta. Por suerte, no pasa nada, la novela se puede leer sin saber exactamente lo que sucedió en la anterior, porque algo se apunta en el argumento de ésta. Aunque leerla sin tener un cierto bagaje en la biografía previa de su protagonista, puede resultar más complicado. Como es habitual, John Connolly no falla. Los personajes y el ambiente de Maine están tan bien perfilados que, aunque sucedan hechos paranormales, todo encaja a la perfección en el relato. En este caso, la trama hace intervenir a personas con pasado nazi como riv...

Un corrupto al mando (Cosas que escribo 4)

  - ¿Pero esto qué es? ¿Cómo se le ocurre presentármelo? ¿Usted se ha creído que va a ganar el premio Nobel investigando sin mi permiso? Yo no voy a firmar esta tesis. Los gritos del catedrático se oían por todo el departamento, mientras por la puerta del despacho salían volando varios folios arrugados. - Pero, profesor, esto es lo que indican los resultados del estudio. Esta nueva terapia podría evitar millones de operaciones al año. - Fuera, fuera de este despacho y vaya recogiendo sus cosas porque su beca ha terminado. El becario salió cabizbajo del despacho, miró con mirada triste a la secretaria que escribía impasible en su ordenador. Se inclinó a recoger las hojas desparramadas por el suelo, pero se vio frenado por un nuevo grito del catedrático. - Ni se le ocurra tocar esas hojas y el pendrive se queda aquí en mi despacho. Según su contrato, todo lo que ha hecho estos años pertenece al departamento y está sujeto a confidencialidad. El becario enfiló con paso vacilante el p...

Cita en los infiernos - Maurice Druon

  Tras constatar los parelelismos entre la novela de Lemaitre y esta trilogía de Druon, ha sido inevitable la finalización de la lectura de esta trilogía.  Mucha calidad tiene este escritor, aunque algunos califican a ésta como la más floja de las tres novelas que componen "Las grandes familias", a mí no me lo ha parecido. Es admirable la clase de su medida escritura, la precisión en la construcción y el análisis psicológico de los personajes, especialmente de sus debilidades, la descripción de los ambientes y la ácida crítica de la sociedad francesa de entreguerras. El autor no siguió por esa línea, igual es porque se dedicó a la política e incluso fue ministro y vivir en primera persona aquello que uno ha criticado intensamente hace ver las cosas de otra manera. El resto de su obra (de gran calidad) se enfocó en la literatura histórica de la que aquí hemos reseñado alguno de los libros componentes de "Los reyes malditos", siempre manteniendo unos estándares import...

Un futuro prometedor (Los años gloriosos 3) - Pierre Lemaitre

    Pese a todas mis reticencias con este escritor, cuando pasa el tiempo, siempre tengo curiosidad por averiguar las vicisitudes que viven sus personajes y vuelvo a sus novelas.  En esta tercera entrega de esta serie (que ya va por la cuarta), cada uno de los miembros de la familia Pelletier se enfrenta a diversos problemas, todos ellos interesantes. Obviamente, siempre hay alguno que destaca sobre los demás, en este caso la aventura como espía en la Checoslovaquia comunista de François. También emerge como un personaje potente e interesante, Collette, la hija de Jean y la malvada Geneniéve que habrá que seguir en la próxima novela porque promete ratos muy interesantes. Esta novela me ha gustado mucho más que la anterior ("El silencio y la cólera") la he leído con ese deleite obsesivo que solo consiguen los buenos escritores de "best sellers" que escogen con habilidad las épocas, las tramas y los personajes para atraer de forma hipnótica al lector hacia sus obras. ...

El paseo del escritor. Sobre Robert Walser (Cosas que escribo 3)

    Entró voluntariamente en el sanatorio, pero no le dejaban abandonarlo. No estaba de acuerdo con su diagnóstico. Catatonia crónica, habían anotado los médicos en el historial, porque solo hablaba lo imprescindible, porque habitualmente se le perdía la mirada y no miraba de frente, porque se ensimismaba dialogando con unas voces en su cabeza, esas que a veces en la medianoche le despertaban ansioso, cuando llamaba a la enfermera. Se cansó de dar explicaciones y pasó al mutismo casi absoluto.   Salía todos los días a caminar mañana y tarde, calzado con zapatos de charol, a veces con polainas, impecablemente vestido, siempre con traje gris, chaleco abotonado y sombrero bombín, fuera verano o invierno, hiciera sol, lloviera o nevara. Eso sí, acompañado siempre de un paraguas colgado de su antebrazo derecho. Unos días salía por la derecha y otros por la izquierda. Andaba y erraba, dando vueltas interminables por el enorme parque y el bosque que rodean la residencia, ...

Caía una lluvia intensa - Don Carpenter

    Así, como el que no quiere la cosa, han pasado diez años desde que leí y reseñé " Los viernes en Enrico's " de este mismo autor, novela póstuma que fue finalizada por otro escritor, pero que me dejó muy buenas sensaciones.  Carpenter es un escritor que no recurre a argumentos enrevesados, ni a giros de guión, ni a personajes excepcionales, ni siquiera sus novelas parece que tengan el clásico orden de planteamiento, nudo y desenlace. Simplemente se dedica a relatar la vida y lo hace con tal verosimilitud que parecen experiencias personales, pero conociendo su biografía, en este caso, no lo parecen. No tuvo mucho éxito, probablemente es de esos autores de culto y que solo son exaltados tras su muerte, en este caso trágica, porque, el escritor, acuciado por diversos problemas de salud y el suicidio de un amigo, tomó la decisión de quitarse la vida con sesenta y cuatro años.  " Cuando pierdes, pierdes para siempre, y cuando ganas, solo dura un segundo o dos. Ganar es...

Cabaret Pompeya - Andreu Martín

    Hacía tiempo que no leía alguna novela de Andreu Martín y como me apetecía algo de novela negra, me incliné por ésta. En realidad, no la calificaría como novela negra, tampoco como novela histórica, aunque tiene algo de los dos géneros, y me he encontrado con un cruce de estilos que está más cercano a sagas de best sellers tipo la serie " Los hijos del desastre " de Pierre Lemaitre, probablemente sin los trucos tan descarados de éste, pero con muchos ingredientes de los usados en este tipo de novelas para enganchar al autor. La novela es larga, abarca un período de tiempo de cincuenta años y sigue las peripecias de un trío de amigos en la Barcelona que va desde los años veinte hasta la muerte de Franco. El autor narra en primera persona, como si fuera el hijo de uno de los protagonistas que descubre (con sorpresa) el pasado de su padre y de sus amigos. Lo cual, me parece los más flojo de la novela porque al personalizarse el escritor en el narrador, a mí me parece un tru...

"Quiero un Ferrari" (Cosas que escribo-2)

    El vendedor no levantaba la cabeza de su ordenador, llevaba varios minutos pegado a la pantalla y Benito empezaba a impacientarse. Maruxa, conociendo el carácter de su marido, le sujetaba delicadamente la manga de la chaqueta, presta al tirón para frenarlo.        -    Benito, sentidinho - le susurró.        -    Iste home pensa que non temos cartos – contestó Benito de forma audible - ¿Non atenden -preguntó   El vendedor, al fin levantó la cabeza, les miró como aire de suficiencia y con voz escéptica espetó:        -    ¿Querían algo? -   ¡Ay, que carallo! ¿Qué vamos a querer si estamos en una tienda? - dijo Benito -    Tienda, tienda, esto no es, esto es un concesionario. -   ¿Cómo qué non e unha tenda? ¿aquí non venden? -    Claro que vendemos caballero ¿Tienen hora? -    Sí, hora y reloj, son las seis y cuarto. -...

Jinetes en el zócalo

 En los últimos seis meses he participado en un taller de escritura creativa y he ido escribiendo algunas cosas como "deberes" que iré compartiendo en este blog. Este es el primer relato titulado: "Jinetes en el zócalo". Espero que os gusten. JINETES EN EL ZÓCALO.  El primer recuerdo que tengo es el lavabo de casa, sentado en el trono, mirando las volutas de humo dibujadas en el zócalo negro, viendo figuras terroríficas sobre caballos de batalla, no me daban miedo porque sabía que solo era mi imaginación, pero me hacían imaginar otras escenas.   No recuerdo nada de antes, o quizás sí porque ese lavabo tenía bañera y recuerdo a mi madre bañándonos en el lavadero con agua que calentaba en una olla que me parecía enorme y eso debía ser antes de tener bañera con asiento. También recuerdo los escalofríos agradables en la espalda oyendo el agua correr al tirar repetidamente de la cadena, pero eso es todo lo que puedo recordar de entonces, el resto solo son retazos, b...

La vida instrucciones de uso - Georges Perec

    Hacía años que tenía anotado este libro en mi lista, que lo buscaba en todas las librerías que visitaba, tenía el pálpito de que nos buscábamos uno a otro y no nos encontrábamos. Lo podía comprar en Amazon en papel, pero en ese formato, solo lo compro en librerías (manías mías). Al final, lo he encontrado en una edición en catalán y, aunque domino bastante bien el idioma, tengo la sensación de que me he perdido algunos de sus arabescos por falta de vocabulario. La realidad, es que me he visto obligado a usar un diccionario unas cuantas veces. El autor falleció a edad temprana y tiene una biografía interesante y una forma de escribir inusitadamente original. El libro es un puzzle, como esos que se empeña en crear y destruir uno de sus personajes. Parte de una estructura tan real y maciza como un edificio y sus pisos, pero describe cada uno de ellos de forma desordenada. No empieza por la entrada y sigue hasta las golfas, sino que lo hace de forma aleatoria (he leído por ahí...

Escoria - Irvine Welsch

    Esta novela no es del género policíaco, aunque la investigación de un asesinato lo sugiera. Esta obra es un ejercicio de creación de un personaje y sus circunstancias, es una trampa para impedir al lector tener la más mínima empatía por el personaje principal, sus circunstancias y las de los que lo rodean. A esta novela, yo la hubiera titulado "asco" o "repugnante", porque son los dos adjetivos que me salen de forma espontánea cuando pienso en su protagonista, el sargento (aspirante a ascenso) Robertson. No solo el individuo es asqueroso en su comportamiento, sino que viene "adornado" con un pujante eccema perineal y una tenia que le carcome por dentro. La repugnancia es de tal calibre que incluso cuando en el final el autor le da un giro argumental que podría acercarnos al protagonista, es insuficiente para tener un mínimo de compasión por él. Me la he tenido que leer en dosis ajustadas de metoclopramida (para evitar síndrome extrapiramidal) y acompañ...

Guerra y guerra - László Krasznahorkai

    Este escritor tiene el premio Nobel, por algo será, pensaba yo antes de empezar y tras leer pocas líneas de esta novela, ya asoma la maestría en el manejo de la prosa y también la dificultad que tiene su obra para el lector. Igual es eso lo que les gusta a los que dan el premio, que los escritores sean difíciles, que la obra no sea fácilmente accesible a cualquier mortal, que haya que esforzarse para no abandonar la lectura.  Le pasa como a las obras de arte de pintura o escultura, que algunas parecen cualquier cosa menos una obra maestra, que hay que tener mucho conocimiento para apreciarlas de verdad y así no es fácil emocionar al pueblo llano. Este escritor oculta sus mensajes (porque la obra los tiene) en una historia, a veces mareante, a veces desordenada, crea historias y mundos paralelos dentro de un manuscrito misterioso, que no siguen estrictamente una estructura lineal, por suerte vuelve a su personaje principal, Korim y el lector encuentra sosiego en los pe...