La trama de esta novela aparenta atractiva, una investigación policial basada en hechos reales en Escocia durante la segunda guerra mundial (parece que va a ser nueva moda entre los escritores de novela policíaca). No obstante, el resultado final no pasa de entretenido, le falta algo (mucha) de chispa y, aunque la rebusca en los hechos históricos, le falta una buena dosis de verosimilitud. La trama arranca interesante con un inspector de policía que regresa a Glasgow tras sufrir heridas de guerra en Dunkerke y es abordado por su antiguo jefe para la investigación de un asesinato, pero poco a poco van apareciendo incoherencias argumentales. Le faltan puntadas al hilo para dejar bien cosido el vestido y empiezan a aflojarse los botones que abrochan la narración y al final le aparecen desgarros en las mangas y en los puños que dejan al aire los hombros y las muñecas. Uno acepta que en la imaginación del escritor, un individuo con lesiones graves en un ojo (visión monocu...