Tiene gracia la cosa de los titulares periodísticos y los de la crítica literaria son el epítome de como engañar a alguien. El periódico "La Razón" titula: " Una obra maestra del género que atrapa hasta el final " y, claro, uno se pone todo ilusionado esperando encontrar a Chandler, Ellroy, luego lee el resto del artículo y se percata de que nada es lo que parece, porque James Kestrel es el seudónimo de Jonathan Moore, escritor que tiene unas cuantas obras de similar temática y el titular del reportaje no aparece por ningún lado en el artículo. Aún así, pero con la suspicacia gallega en nivel cuatro de la escala de cinco, uno decide darle una oportunidad a la novela, porque quién soy yo para dejarme llevar por los prejuicios o por absurdas preguntas como: ¿Por qué un escritor publica con seudónimo una novela de estilo similar al del resto de su obra? Igual es que quiere engañar a Hacienda porque engañar al lector, uno, en su inocencia, ni se lo plantea. La cosa ...