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La hija del tiempo - Josephine Tey

 LA HIJA DEL TIEMPO (EBOOK) 

"En la mayoría de los casos, el primer libro de alguien siempre es el mejor; es el que más ganas teníasn de escribir".

Pues no, este no es el primer libro de esta escritora, sino el último.

Reconozco mi ignorancia, no conocía de nada a esta autora (pseudónimo de Elizabeth McIntosh) y su obra y eso que esta novela fue calificada en 1990 como la número uno en una lista de las cien mejores novelas policíacas. Después de leerla, no me sorprende en absoluto esa calificación porque me ha parecido extraordinaria.

"Mil personas ahogadas en una inundación en China es una noticia, un solo niño ahogado en una charca es una tragedia."  

El planteamiento de la novela es sencillamente brillante. Un inspector de policía convaleciente en el hospital y obligado a guardar cama, se aburre soberanamente y al ver una fotografía de un retrato del rey Ricardo III (el de "Mi reino por un caballo" de Shakespeare), acusado históricamente del asesinato de sus sobrinos,  inicia una investigación histórico/policíaca para confirmar la veracidad de dichas acusaciones.

"Es raro, pero cuando le cuentas a alguien la verdad sobre una leyenda no se indigna con el narrador, sino contigo. No quieren que les desbarates sus ideas. Creo que les produce inquietud y se ofenden, así que lo rechazan y se niegan a pensar en ello". 

Parece increíble que una novela que no se mueve de una habitación de hospital, de citas de libros y de recados a amigos, pueda despertar en el lector gran interés, pero lo consigue de forma magistral, introduce matices de crítica social y cuestiona el pensamiento uniforme basado en leyendas en lugar de en hechos. Desconozco la veracidad de los hechos, pero la sistemática científica aplicada a la investigación histórica resulta impecable, crítica e interesante.

"A la naturaleza humana le resultaba difícil renunciar a las ideas preconcebidas, de que existía una vaga oposición interna, un resentimiento hacia los hechos aceptados.

La autora demuestra que no son necesarios la mayoría de los ingredientes habituales de las historias de detectives (violencia, alcohol y sexo) para construir una historia sólida, culta e intrigante. No hay ninguna escena de amor, el protagonista no es un atormentado (salvo que está harto de estar en el hospital), no aparecen repugnantes malvados y cualquier cosa que te hayan contado como verdad es susceptible de ser cuestionada.

"Bah, no les serviría de nada. La gente a la que le interesan las motivaciones del hombre no escribe libros de historia. Escriben novelas o se hacen psiquiatras o jueces... o timadores o adivinos. Un hombre que comprende a las personas no tiene ganas de escribir sobre historia, precisamente. La historia es cosa de soldaditos de plomo". 

No me queda duda de que volveré con el resto de su obra. 



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