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La sed de sal - Gonzalo Hidalgo Bayal

 La sed de sal (Gonzalo Hidalgo Bayal 2013) | Devaneos: Diario de lecturas  (2006-2026) 

Parece que no he empezado con buen pie el año en lo que se refiere a mi selección de lecturas. Esta la escogí casi de forma aleatoria, guiándome por la sinopsis y por lo que parecía un buen inicio y unos buenos ingredientes de lo que parecía una novela de intriga policíaca y ha resultado ser una divagación filosófica que me ha resultado simple, aburrida y excesiva.

La novela comienza muy bien: «Llamadme Travel. No es el nombre que figura en mis acreditaciones personales ni en los registros de la administración, pero es mi verdadero nombre en esta historia, el que se impuso a un muchacho caminante, a foratsero, pues en verdad os digo que hubo un momento, hace muchos años, en que fui solamente Travel».

El protagonista se embarca en un viaje por Muravia intentando remedar el que hizo un escritor poe esa región. El libro ha caído en sus manos de una forma que parece predestinar al protagonista a esa aventura. Durante su viaje resulta arrestado por la desaparición de una joven durante las fiestas.

La cosa se va poniendo interesante, el protagonista asume el papel de narrador y, como tal, nos relata sus cavilaciones y preocupaciones. Encuentra (demasiadas) similitudes de su situación con algunas películas clásicas, alguna con un título sospechosamente parecido al de la novela(como Sed de Mal). Al principio, todo ello (incluido el palíndromo del título) resulta atractivo, hasta que aparece el personaje de Noé León y nos empieza a largar una serie de reflexiones soberanamente aburridas, sobre la "sed de sal", la investigación criminal, los gemelos, etc. Al protagonista se le presentan situaciones que soluciona de una forma bastante absurda y los personajes que van apareciendo solo contribuyen a la dispersión narrativa.

A partir de ahí, cuando la novela se debería elevar hacia la resolución del caso, se convierte en un auténtico tostón de insistentes vueltas en espiral inversa que en lugar de acercarnos al centro, no hacen más que alejarnos del tema que parecía principal (la resolución del caso), por momentos se vuelve incongruente, soporiferamente lenta, aunque el autor se esfuerza usando sus numerosos recursos de prosa. Abusa de las comparaciones cinematográficas, se mete en caminos que (a mí) no interesan y finaliza de cualquier manera.

Seguramente yo me he equivocado y he tomado por narración policíaca lo que no es, pero ese "lo que no es" no me ha interesado en absoluto y los personajes han ido poco a poco diluyéndose entre todas esas sesudas explicaciones de la condición humana que nos ha intentado propinar el narrador/escritor.

En definitiva, la mitad de la novela me ha resultado un ejercicio innecesario de filosofía simplista (si "p" entonces "q") que ha embarrado lo que podía ser una buena historia por el abuso de esa retórica.

No insisto en profundizar más, pero paso a tachar en mi lista mental cualquier otra obra de este autor.

Benigno F.



 

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