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Entradas

Huellas en los firodos - Satu Ramo

    Si se fían de los comentarios de las fajas de los libros, de la propaganda editorial, de que tiene una serie de varios libros, si les seducen los paisajes nevados y las noches polares, si no se hacen preguntas sobre el argumento, este libro les va a gustar, pero si tienen algo de criterio, si han leído novela negra de calidad, si no les gustan las trampas argumentales, si detectan a kilómetros las trampas de un escritor, no pierdan el tiempo, esta novela es una deyección programada, escrita siguiendo un patrón planificado para lectores que se tragan cualquier cosa. Es que esta es la típica novela que, como no tiene entidad suficiente, necesita de una campaña editorial planificada para convencernos de que vale la pena. Está trazada con escuadra y cartabón para que encaje a la perfección en los parámetros delineados por una empresa de publicidad, que la hacen susceptible de alto número de ventas, pero si uno analiza los personajes y la trama, sufre un episodio de "flushing"...
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Han cantado bingo - Lana Corujo

    Me he leído este libro por obligación, mejor dicho por sugerencia como ejercicio, o sea con prejuicios y bastante seguro que no me iba a gustar. Supongo que por eso le he prestado bastante atención, aunque me ha durado menos de veinticuatro horas. La primera impresión al acabarlo es que este libro no lo ha escrito una escritora sino alguien con pretensiones de serlo o a quién han hecho creer que, por el hecho de dedicarse a otras labores artísticas, estaba capacitada para escribir una novela. La segunda idea es que está escrito con trampa, usando un tono infantil en el que ocultar la falta de brillo literario (es muy fácil escudarse en ello y "empatizar" con el lector"). Ese tono infantil se ve interrumpido por la inclusión (muchas veces con calzador), de forma insistente de buenas frases, a modo de "koans", expresamente colocadas para que el lector se pare y subraye. Algunas bastante acertadas, pero usadas a modo de ráfagas y así, como fuego racheado, algu...

El invierno del lobo - John Connolly

    Tenía pendiente esta de John Connolly y me he apresurado a solucionar mi falta de orden en cuanto a esta serie de novelas. La verdad es que podría haber prescindido tranquilamente de ella porque al haber leído la continuación, no ha habido ninguna sorpresa sobre el final porque ya venía explicado en la siguiente, aunque me ha servido para rellenar huecos. Quizás por eso la he leído a piñón fijo, no me ha costado ningún esfuerzo y me la he merendado en apenas dos días. Esto no quiere decir que no esté bien, simplemente que he cometido un error al volver para atrás. La narración sigue los parámetros habituales de la serie de novelas que tiene como protagonista a Charlie Parker, en las que, como es habitual, destaca la originalidad del argumento que va algo más allá de los argumentos de la novela negra o las novelas de detectives. El detective, casi sin quererlo, se ve involucrado en la búsqueda de la hija desaparecida de un sin techo. El lector ya sabe lo que ha pasado, pero...

Reseña de la biografía de Virgili Planasdemunt (Cosas que escribo 7)

    Libro: “Virgili Planasdemunt i Torriba, matador de toros.” Autor: Juan Gabino Zamarón   La editorial “La Contractura”, en su labor de recuperación de obras rescatadas en baúles y altillos polvorientos, publica la biografía del malogrado torero de Vic, escrita, probablemente en los años treinta, por el hoy olvidado escritor y periodista gallego Juan Gabino Zamarón.   En una entrevista para el periódico “La Alcazaba”, Juan Gabino Zamarón, al conocer el fallecimiento del torero declaraba: “ Conocí a Virgili Planasdemunt cuando coincidimos en un ingreso en el sanatorio de Sobrado dos Monxes. Él ingresó obligado por su familia de Vic que quería extirparle la “piedra de la locura” flamenca y taurina, yo andaba escondido por un asunto de faldas. No tengo ni idea de tauromaquia, ni he pisado una plaza de toros en mi vida, pero he sentido siempre curiosidad por las conductas aberrantes y suicidas.”   Es muy probable que la noticia de la muerte del t...

El vado de los zorros - Anna Starobinets

  No había leído nada de esta escritora rusa, conocida por sus relatos cortos de fantasía/terror. Me pasó el libro un buen conocedor, que reconoció que había tenido que leerlo dos veces para estar seguro de su opinión. Parece ser que le gustó bastante, aunque manifestó que, en su primera lectura, pensó que "se ha pasado un poco", en la segunda, ese sentimiento, no fue tan fuerte. La novela comienza de forma fulgurante con una sesión de hipnosis y nos adentra en territorios que, de inmediato, nos absorben: la Rusia al final de la segunda guerra mundial, una fuga de un campo de trabajo ruso y la China invadida por los japoneses. Los personajes toman gran dimensión y uno se lanza desbocado a la lectura de esas más de 700 páginas (y sus correspondientes acotaciones). Sin apenas darnos cuenta, la escritora va haciendo giros sinuosos en la trama que muestran caminos muy interesantes (aunque en alguno apenas se adentra) y se va incrementando el número de personajes relevantes en la ...

La caja de Pandora (Cosas que escribo 6)

      El roberonio, el elemento químico imprescindible para la construcción de las máquinas de creación de energía inagotable, que permitían el dominio de la Unión de Repúblicas Olímpicas sobre el resto de los países mediante la venta de energía, había sido robado por el espía Prometeo. Ahora, aunque todavía no dominaban por completo su uso, el resto de los estados habían disminuido su dependencia energética, la economía se resentía y los olímpicos estaban preocupados porque consiguieran desarrollar la tecnología para crear los sarcófagos de rejuvenecimiento y curación de los que disfrutaban solo ellos y su dominio declinara.   Zeus, el presidente de la Unión de Repúblicas Olímpicas, planeó junto con su científico más brillante, Hefesto, una estrategia para impedir el uso del roberonio fuera de sus dominios. Crearon el bridión, un compuesto químico que, una vez liberado a la atmósfera, era capaz de bloquear el roberonio por un mecan...

Apariencias que engañan (Cosas que escribo 5)

   El Dr. Fernando Barrientos llevaba seis meses de rotación, procedente del Hospital Ramón y Cajal de Barcelona, en el servicio de Neurocirugía del Hospital Princesa Fernanda de Santander y en ese tiempo se había hecho imprescindible, siempre disponible, atento y competente. Pacientes, compañeros y enfermeras estaban encantados. Su habilidad en el manejo del microscopio quirúrgico era encomiable y su noviazgo y próxima boda con la instrumentista más apreciada del quirófano era notorio y admirado. Hacían una pareja envidiable. Ella con ese encanto natural que desprendían sus bonitos ojos almendrados y castaños por encima de la mascarilla, su voz de locutora de radio y una gran habilidad para ofrecer el instrumento necesario antes de que lo pidiera el cirujano. Él siempre formal y bien vestido, con unas maneras exquisitas y un temple en el quirófano extraordinario, paciente para la docencia, nunca una palabra más alta que la otra, incluso en los peores escenarios...