Tras constatar los parelelismos entre la novela de Lemaitre y esta trilogía de Druon, ha sido inevitable la finalización de la lectura de esta trilogía. Mucha calidad tiene este escritor, aunque algunos califican a ésta como la más floja de las tres novelas que componen "Las grandes familias", a mí no me lo ha parecido. Es admirable la clase de su medida escritura, la precisión en la construcción y el análisis psicológico de los personajes, especialmente de sus debilidades, la descripción de los ambientes y la ácida crítica de la sociedad francesa de entreguerras. El autor no siguió por esa línea, igual es porque se dedicó a la política e incluso fue ministro y vivir en primera persona aquello que uno ha criticado intensamente hace ver las cosas de otra manera. El resto de su obra (de gran calidad) se enfocó en la literatura histórica de la que aquí hemos reseñado alguno de los libros componentes de "Los reyes malditos", siempre manteniendo unos estándares import...
Pese a todas mis reticencias con este escritor, cuando pasa el tiempo, siempre tengo curiosidad por averiguar las vicisitudes que viven sus personajes y vuelvo a sus novelas. En esta tercera entrega de esta serie (que ya va por la cuarta), cada uno de los miembros de la familia Pelletier se enfrenta a diversos problemas, todos ellos interesantes. Obviamente, siempre hay alguno que destaca sobre los demás, en este caso la aventura como espía en la Checoslovaquia comunista de François. También emerge como un personaje potente e interesante, Collette, la hija de Jean y la malvada Geneniéve que habrá que seguir en la próxima novela porque promete ratos muy interesantes. Esta novela me ha gustado mucho más que la anterior ("El silencio y la cólera") la he leído con ese deleite obsesivo que solo consiguen los buenos escritores de "best sellers" que escogen con habilidad las épocas, las tramas y los personajes para atraer de forma hipnótica al lector hacia sus obras. ...