Me he hecho eso del Goodreads y le he puesto tres estrellas, en realidad son dos y media, porque el personaje de Eladio Monroy no remonta, ha entrado en un bache que parece definitivo, aunque leeré la última novela de la saga creo que debería haberse retirado con dignidad en la tercera, dejando buen recuerdo, como los buenos futbolistas y no irse a jugar en equipos de segunda o de tercera arrastrándose por campos indignos de su categoría. Después de este primer párrafo, la puntuación parecería generosa, y lo es porque todavía es capaz de hacer algún gran regate o marcar un enorme gol a balón parado, pero ese crédito se lo queda todo el personaje y no su entrenador (creador) que incluso no tiene sonrojo en contarnos que esta novela " surgió del estupor, de la rabia, del extrañamiento ante la realidad, y en cierta medida, de mi confusión ante algunas crónicas periodísticas. Es decir: nació como suelen nacer todas mis novelas. Y, como siempre, con la convicción (no demas...
Pues aquí estamos de nuevo liados con ese mundo imaginario del que nos hemos leído todo lo publicado por Steven Erikson. Creo que ya comenté que ese escenario había sido creado junto con el escritor que ahora nos ocupa, Ian C. Esslemont. Evidentemente, nos hallamos ante dos estilos muy diferentes, pero el universo y alguno de sus personajes, es muy familiar. En este caso en una época previa a lo desarrollado por Erikson, en el momento de la caída de Danzante y Kellanved. La trama está muy bien descrita y es menos críptica que la de Erikson, menos personajes, mucho más comprensibles las descripciones y un único escenario, lo que lo hace más accesible al lector y también más simple, pero sigue teniendo gran atractivo. Al acabarla he tenido la impresión que resulta muy buena introducción a ese universo y permite entender algunos hechos apuntados por Erikson en su saga. Habrá que ver hacia donde derivan las continuaciones. Seguiremos con ello. Beningno F.