Pues aquí estamos de nuevo liados con ese mundo imaginario del que nos hemos leído todo lo publicado por Steven Erikson. Creo que ya comenté que ese escenario había sido creado junto con el escritor que ahora nos ocupa, Ian C. Esslemont. Evidentemente, nos hallamos ante dos estilos muy diferentes, pero el universo y alguno de sus personajes, es muy familiar. En este caso en una época previa a lo desarrollado por Erikson, en el momento de la caída de Danzante y Kellanved. La trama está muy bien descrita y es menos críptica que la de Erikson, menos personajes, mucho más comprensibles las descripciones y un único escenario, lo que lo hace más accesible al lector y también más simple, pero sigue teniendo gran atractivo. Al acabarla he tenido la impresión que resulta muy buena introducción a ese universo y permite entender algunos hechos apuntados por Erikson en su saga. Habrá que ver hacia donde derivan las continuaciones. Seguiremos con ello. Beningno F.
He leído mucha ciencia ficción en los últimos cincuenta años. He leído a Asimov, Dick, los Strugasky, Lem, Clarke, Bradbury ¿Y por qué les cuento todo esto? Simplemente para que tengan en consideración que, quizás, tengo algo de criterio para opinar sobre una obra supuestamente clave del género e iniciadora de lo que llaman ciberpunk , y mi opinión es que esta novela, como poco, está sobrevalorada y quizás sea capital, pero para otros. Es probable que el argumento funcionara como cómic o como película porque esos formatos no precisan que el observador imagine menos que a través de la escritura, pero como novela, como artefacto literario, esta obra tiene muchos déficits. Vamos, que está mal escrita, que el escritor tiene todas sus ideas en la cabeza (seguramente después de haberse tomado unos cuantos tripis ) pero no tiene ni idea de como ponerlas por escrito y que soporten un análisis más allá de lo alucinante que puede ser su lectura para ciertas personas a las que su cerebro le...