Me he leído este libro por obligación, mejor dicho por sugerencia como ejercicio, o sea con prejuicios y bastante seguro que no me iba a gustar. Supongo que por eso le he prestado bastante atención, aunque me ha durado menos de veinticuatro horas. La primera impresión al acabarlo es que este libro no lo ha escrito una escritora sino alguien con pretensiones de serlo o a quién han hecho creer que, por el hecho de dedicarse a otras labores artísticas, estaba capacitada para escribir una novela. La segunda idea es que está escrito con trampa, usando un tono infantil en el que ocultar la falta de brillo literario (es muy fácil escudarse en ello y "empatizar" con el lector"). Ese tono infantil se ve interrumpido por la inclusión (muchas veces con calzador), de forma insistente de buenas frases, a modo de "koans", expresamente colocadas para que el lector se pare y subraye. Algunas bastante acertadas, pero usadas a modo de ráfagas y así, como fuego racheado, algu...
Tenía pendiente esta de John Connolly y me he apresurado a solucionar mi falta de orden en cuanto a esta serie de novelas. La verdad es que podría haber prescindido tranquilamente de ella porque al haber leído la continuación, no ha habido ninguna sorpresa sobre el final porque ya venía explicado en la siguiente, aunque me ha servido para rellenar huecos. Quizás por eso la he leído a piñón fijo, no me ha costado ningún esfuerzo y me la he merendado en apenas dos días. Esto no quiere decir que no esté bien, simplemente que he cometido un error al volver para atrás. La narración sigue los parámetros habituales de la serie de novelas que tiene como protagonista a Charlie Parker, en las que, como es habitual, destaca la originalidad del argumento que va algo más allá de los argumentos de la novela negra o las novelas de detectives. El detective, casi sin quererlo, se ve involucrado en la búsqueda de la hija desaparecida de un sin techo. El lector ya sabe lo que ha pasado, pero...