Han pasado más de diez años desde mi reseña de " Anatomía de la memoria " del mismo autor. Recuerdo como, al finalizarlo, me sentí satisfecho por haber superado y disfrutado el reto que me supuso su lectura. Así que, al ver este libro, con este título tan sugerente, en la estantería, no me pude resistir a la tentación de comprarlo. Supongo que tras esos diez años, he perdido la forma física, mis entrenamientos lectores deben ser suaves (cosas de al edad) y el escritor le plantea al lector una prueba deportiva solo abordable para grandes atletas de la lectura. Porque este libro aborda un tema trágico e interesante, pero el autor, lo devalúa complicando la lectura, usando una escritura casi poética, inventando palabras, uniendo otras, omitiendo de forma aleatoria signos de puntuación, saltando de un lado a otro, rodeando el núcleo que (se supone) pretende resaltar, criticar (darle visibilidad). Y, claro, uno no está ya para triples mortales con tirabuzón, como mu...
He leído un buen número de libros de esta serie del comisario Montalbano. Son tantos que ya no sé cuáles he leído y cuales no, así que cada vez que empiezo uno tengo la duda, consulto el blog y veo que solo hay dos o tres reseñados, pero yo sé que son más, reviso mi libro electrónico y encuentro algunos que he leído y no han sido reseñados, pero sigo convencido que se son más, busco en mi biblioteca y encuentro algunos de la época en que no existía el libro electrónico y confirmo mis sensaciones. Después de darle tantas vueltas, empiezo este pero no del todo convencido de no haberlo leído. Por suerte, nada más comenzarlo confirmo que no es así, porque no recuerdo esa herida de bala de la que atormenta a Montalbano al inicio de la novela y las circunstancias del secuestro no me son familiares, tampoco los diversos platos de gastronomía siciliana que va degustando el comisario durante la novela y con facilidad me introduzco de nuevo en el entorno familiar de Vigata, como el que vue...