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Black and Blue - Ian Rankin

Estaba un poco cansado de novelas serias, con intención, de mensaje y por eso me he lanzado con ésta tras constatar la excelente reputación del autor. Hubiera querido comenzar por "Nudos y cruces", la primera de la serie del inspector John Rebus, pero no la he encontrado, por eso me he conformado con ésta otra que resultaba atractiva por el precio y por el título. "Black and Blue" evoca a los Rolling Stones, y en concreto a un disco que remueve en mí aires de juventud, de inocencia y de ganas de extraer el jugo a la vida. También su título tiene relación con los golpes y sus evidencias cutáneas más recientes, las equimosis y hematomas que surgen tras unas cuantas contusiones. De éstas abundan en la novela. Ante todo, no es una novela negra más, inaugura un género, o por lo menos así ha sido calificada por algunos. El "Tartan Noir". La verdad es que he leído su definición en la "Wikipedia" y (lo siento mucho) pero me parece una absoluta meme...

Ejercicios del siglo XXI: La Evasión

evasión . ( Del lat. evasĭo, -ōnis). 1. f. Efugio para evadir una dificultad. 2. f. Acción y efecto de evadir o evadirse. de ~ . 1. loc. adj. Dicho de una obra literaria o cinematográfica, de un programa televisivo o radiofónico, etc. : Que tienen como finalidad entretener o divertir. He salido a andar por la que era mi calle favorita hace años. Estaba llena de bancos y edificios públicos, abundaban las embajadas, cines de gran formato, pocos bares y algún restaurante y hotel en su parte más alta. Yo daba vueltas arriba y abajo, mirando la gente, quedandome con los detalles de los edificios, empapándome de aire. Poco a poco no va quedando ni rastro de esos establecimientos. Se mantienen los edificios, algunos tan engalanados que parecen de mentira, aparecen colas interminables de turistas, abundan terrazas, restaurantes y  los hoteles crecen se multiplican como setas. Se alternan edificios reales y otros de imitación. Lo que más me llama la atenci...

Años luz - James Salter

Tengo un rincón de libros olvidados, algunos nunca leídos, con sus lomos expuestos a la vista de cualquiera, resaltando brillantes por no haber sido utilizados. Están allí relegados para recordarme cosas que no debo olvidar, errores que nunca debo repetir, dedicatorias que nunca se debieron plasmar, algunas las he roto, he destrozado esa página abyecta donde se escribió lo que no se pensaba. Mientras leía este título no he parado de mirar, de recordar el de una autora que reconoce estar en deuda con Salter y que, pese a su oriental belleza, he decidido castigar con mi indiferencia. "Horas de sueño, el aire fresco. El sueño más delicioso, ¿es la muerte tan cálida, tan confortable?" Comienza el libro y en pocos párrafos te sientes transportado, recibes las ráfagas del aire cercano al río, sientes la cercanía y la familiaridad del paisaje, las sensaciones son tan fuertes que no necesitas descripción para saber de qué o de dónde están hablando. Salter usa una prosa cristali...

El tiempo, una inversión que sólo produce pérdidas

"¿Es verdad que sólo tenemos una estación? ¿Un verano y se acabó?" James Salter. "Años luz"   No soy rico, no lo necesito, tengo suficiente con lo que tengo. No quiero propiedades, no necesito piso, ni coche, ni apartamento. No me interesan los viajes, ni la playa, ni esquiar, ni escalar cimas lejanas. Todo eso es falso, sólo es un invento más para hacernos creer que somos alguien, que somos libres que tenemos capacidad de escoger, son trucos para hacernos perder (para robarnos) nuestro más importante capital: el tiempo.    Sólo soy el dueño de mi tiempo y dispongo de él a mi antojo. Es uno de los pocos privilegios de los solitarios. Es la única propiedad con la que nace el ser humano, cada uno con un capital determinado, pero nos lo roban, nos impiden usarlo a nuestro antojo desde niños y eso molesta. Este concepto se intentó utilizar para una película de ciencia ficción ("In time") pero de forma fallida, pervertida como todo lo que tocan ...

La tristeza del Samurai - Víctor del Árbol

Cualquiera que me hubiera visto hoy antes de las siete de la mañana por los pasillos del Metro con esta novela en la mano hubiera pensado que estaba enganchado, embelesado, que no podía pasar sin saber que sucedía de inmediato y... se hubiera equivocado. Lo único que pasaba es que estaba como loco por pasar la última página, por acabar cuanto antes con su lectura, y así dejar atrás el mal trago. Porque esta novela se me ha atragantado desde su inicio, porque nada más leer el primer capítulo me he dado cuenta de que, una vez más, me han engañado. Que he tirado a la basura los casi diez euros que me ha costado (suerte que ha sido una edición de bolsillo). Que he dejado que algunos voceros virtuales, marionetas hábilmente manejadas por las editoriales, hayan dirigido mis pasos hacia el estante donde el libro estaba mirando. La he acabado solo por compromiso, para poder escribir mi crónica con todos los datos en la mano, por darle una oportunidad, por encontrarle algún mérito, como el ...

Lealtades, juramentos y miramientos

" Hubo unos instantes de silencio. La abracé, la atraje hacia mí y di un largo beso en sus labios. Al besarla, me hice sangre en la cara con el alfiler de su sombrero. "   Anton Pavlovich Chejov   lealtad . ( De leal ). 1. f. Cumplimiento de lo que exigen las leyes de la fidelidad y las del honor y hombría de bien. 2. f. Amor o gratitud que muestran al hombre algunos animales, como el perro y el caballo. 3. f. p. us. Legalidad, verdad, realidad. Ya me conocéis. No puedo evitar poner la oreja cuando algunas personas conversan. Incluso si lo hacen en voz baja, cuchicheando en un bar. Esas son las conversaciones que más me atraen. Incluso miro de reojo los mensajes en los móviles. Hay que ver que poco discreto es el ser humano hoy en día. Así, chafardeando, he escuchado a una pareja diciéndose algo así como: "Me mantengo porque siento lealtad". Y rápidamente mi imaginación ha empezado a darle vueltas. ¿Es un sentimiento en...

Lo que quedó después

"Lo que asusta de pasar el borrador es el color del fondo de la pizarra" Él siempre deseó haber muerto en el accidente que provocó. Siempre le acompañó aquella culpa aunque nadie supo que él fue el causante de aquella desgracia que dejó a aquella familia rota por en medio.   Para protegerse, en su interior se formó una masa fuerte, inerme, oscura, de roca dura y antigua. Sólo se sostuvo para no incomodar a sus cercanos. Para no dar pena a sus congéneres, su personalidad se refugió en las bibliotecas, en las excavaciones arqueológicas, en el acumular conocimientos, en un ir y venir constante en transportes públicos, haciéndose experto en cables y espejos.   Continuamente conversaba con suicidas, evaluaba sus argumentos, juzgaba el comportamiento. Siempre preguntaba lo mismo: ¿Cómo fue el último momento? ¿Viste algo al caer? Sólo buscaba arrepentimiento, en ningún caso el salvamento.   Intentó revivir en aquellos brazos, pero no podía hacerlo. ...