
Tras constatar los parelelismos entre la novela de Lemaitre y esta trilogía de Druon, ha sido inevitable la finalización de la lectura de esta trilogía.
Mucha calidad tiene este escritor, aunque algunos califican a ésta como la más floja de las tres novelas que componen "Las grandes familias", a mí no me lo ha parecido. Es admirable la clase de su medida escritura, la precisión en la construcción y el análisis psicológico de los personajes, especialmente de sus debilidades, la descripción de los ambientes y la ácida crítica de la sociedad francesa de entreguerras.
El autor no siguió por esa línea, igual es porque se dedicó a la política e incluso fue ministro y vivir en primera persona aquello que uno ha criticado intensamente hace ver las cosas de otra manera. El resto de su obra (de gran calidad) se enfocó en la literatura histórica de la que aquí hemos reseñado alguno de los libros componentes de "Los reyes malditos", siempre manteniendo unos estándares importantes de excelencia.
En esta novela sigue avanzando el cambio social y de valores entre el siglo XIX al XX, la degeneración de la nobleza, el crecimiento de la influencia periodística de principios del siglo XX y las veleidades y manipulaciones de los advenedizos políticos más preocupados de si mismos y del partido que de los demás. Todo ello conduciendo al desastre final de la guerra que preludia esta novela. Fiel reflejo de lo que está sucediendo en nuestra sociedad actual, que ha avanzado mucho en lo tecnológico y poco en lo humano.
La mirada crítica de Druon es muy afilada, incluso algo pesimista, especialmente en lo referente a la condición humana, pero lo hace sin ningún tipo de añoranza, sin paños calientes, no pretende moralizar, sino que extiende el plano ante el lector y le hace plantearse preguntas muy serias que trascienden más allá del entretenimiento.
A mi modo de ver, este escritor, junto con Robertson Davies, forma parte de un grupo de escritores de esa primera mitad del siglo XX, poco valorado hoy en día y quizás merecería mayor reconocimiento.
Benigno F.
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