- ¿Pero esto qué es? ¿Cómo se le ocurre presentármelo? ¿Usted se ha creído que va a ganar el premio Nobel investigando sin mi permiso? Yo no voy a firmar esta tesis. Los gritos del catedrático se oían por todo el departamento, mientras por la puerta del despacho salían volando varios folios arrugados. - Pero, profesor, esto es lo que indican los resultados del estudio. Esta nueva terapia podría evitar millones de operaciones al año. - Fuera, fuera de este despacho y vaya recogiendo sus cosas porque su beca ha terminado. El becario salió cabizbajo del despacho, miró con mirada triste a la secretaria que escribía impasible en su ordenador. Se inclinó a recoger las hojas desparramadas por el suelo, pero se vio frenado por un nuevo grito del catedrático. - Ni se le ocurra tocar esas hojas y el pendrive se queda aquí en mi despacho. Según su contrato, todo lo que ha hecho estos años pertenece al departamento y está sujeto a confidencialidad. El becario enfiló con paso vacilante el p...