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Las libretas llenas y las paredes vacías y frías


A veces olvidamos donde estamos. A veces se nos olvidan las jugadas de la partida y nos vence el contrario aunque hayamos abierto con blancas y tengamos pensada la mejor jugada. A veces la vida se resume en una pared blanca desnuda en la que todavía se pueden apreciar las siluetas que dejaron los cuadros ahora descolgados. A veces aparece una libreta antigua, escrita con pulcra letra de mujer, llena de números que suman jugadas, llena de enrejados encabezados con nombres que un día fueron familiares.Y en la que al final pone: "Nosotros eramos éstos pero nos olvidamos".

Porque hay carreteras que llevan a aldeas desconocidas cuyo nombre es nuestro apodo y al ver el letrero conocemos nuestro pasado y avistamos el destino. Y hay noches que guardamos dentro de un relicario sólo para encerrarlas en un cofre bajo siete llaves. Y hay ilusiones que ya nunca disfrutaremos como la de una casa blanca junto a la playa y tu cuerpo bronceado siempre cerca, y besarte sobre la hierba alfombrada con un manto y una cesta.

Y hay días en que te encuentras a un Hombre con mayúsculas que te sonríe, te da un abrazo y te desea feliz año, y te recuerda que a las palabras escritas cada cual les aplica un significado, y que a él le ayudan las tuyas y se levanta como si nada para seguir esperando en primera linea a que lleguen los disparos, pero él no tiene rencor alguno hacia los que nos quedamos rezagados. Y te quedas con las ganas de haber sido más amigo, de haber compartido horas de confidencias en lugar de problemas de trabajo.

Todo eso esta mañana en la que por falta de sueño estaba construyendo un gran muro de rencor que es la única manera que conozco de olvidar y de buscar perdón. Así que he decidido levantarme y ponerme a su lado y he visto que eramos cientos de miles los desesperados. Y ahora ya puedo recibir sin miedo la bala, la caricia o el perdón de los pecados.

"La vida se empeña en ponerte a prueba el día que estás menos preparado. No tiene el detalle de enviar avisos de embargo como los bancos. "  Eutiquio Sobrado

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