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Distintas formas de mirar el agua - Julio Llamazares

A veces las cosas van y vuelven como un boomerang. El agua nunca desaparece, siempre se transforma, es uno de los componentes fundamentales de la vida: agua y tierra... poco más. En cierto modo el agua me obsesiona, pienso mucho en ella, me da buenas vibraciones, sobre todo verla o escucharla. Pero también puede dar miedo, puede rugir y destruir si se la molesta o no se la respeta. De eso saben mucho los marineros.

Ahora mismo estoy mirando una botella de agua, incolora, transparente, pero no está quieta, el nivel se tambalea, se mece muy suavemente, demuestra que es inquieta y sujeta a los movimientos de la tierra... Igual todo es tan sencillo como que es esta mesa, que no está correctamente asentada y al apoyarnos y con las vibraciones de las máquinas cercanas simplemente tiembla.

Esta novela habla de un paisaje y de los pensamientos que sugiere a los que lo contemplan. Y habla sobre los desgarros de la vida y de como los que son de verdad nunca cicatrizan aunque te esfuerces en tapar las heridas o ponerle suturas. También es un relato sobre el desarraigo tan común en las gentes en algunas épocas y tan difícil de entender por quien no lo sufre. Es sobre esa incomodidad que se instaura de forma perenne en el cuerpo cuando uno nota que está donde no debiera. Que es de otro sitio, que es extranjero.

Finalmente, también habla de personas de las que ya no se llevan. Gentes con convicciones, con bondad e inteligencia. De las que te dan la mano y sabes que te puedes fiar de ellas.

Esta novela es agua y es silencio, dos bienes sobre los que siempre recomiendo invertir, por lo tanto, me veo obligado a recomendar su lectura. Es breve, intensa y perdurable.

"...una gran historia de amor sin duda alguna: la de dos personajes humildes, dos campesinos casi sin estudios ni pretensiones, pero con un corazón que lo compensaba todo, que se quisieron toda la vida sin decírselo probablemente ni una sola vez. Así es la gente de estas montañas, tan reservada."

"A veces me gustaría ser como ellos, como esos hombres y mujeres para los que la felicidad se basa en la fidelidad a otros y en conformarse con muy pocas cosas."

He conocido a gentes así y reconozco que los admiro... Creo que no los envidio. No sé si debiera hacerlo. Sólo se puede ser así empezando de cero.

Benigno F.




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