Si les digo que lo más interesante de este libro es el epílogo del autor relatando como le robaron el manuscrito y sus reacciones ante ello, sería injusto con el contenido de éste, pero es tan relevante que yo lo hubiera puesto como prólogo. No es un libro fácil, la escritura no es excesivamente ordenada, frecuentemente se hace desde el punto de vista mental de los tres protagonistas de los correspondientes capítulos, el primero de ellos trastornado por la vejez, relatando de forma desordenada y senil algunas pinceladas sugeridas durante una subasta; el segundo por un individuo afectado por la culpabilidad y probablemente por secuelas del tétanos; y el tercero un pastor trastornado probablemente por una enfermedad mental o quizás afecto de las secuelas neurológicas de una enfermedad venérea, obsesionado por sus contradicciones, pecados y envidias. Con estos datos, se pueden imaginar que la narración es delirante, aparentemente sin propósito, y sin ninguna conclusión clara,...
He leído este libro porque me ha vencido la curiosidad al ver el poco acuerdo sobre "de qué va" entre varias personas. Incluso una se atrevió a criticar el titulo indicando que debería haberse titulado "La vegana". A mí, que alguien se atreva a corregir el título original a un autor (lo he buscado en coreano y significa estrictamente eso), me parece de una osadía inusual o de una ignorancia supina. Me sorprendió que varias de ellas calificaran los acontecimientos relatados como "desagradables" e incluso "repugnantes", que hablarán de "violencia" y, por supuesto, del "patriarcado". Nada de eso he visto, de forma explícita, en la novela. Resulta interesante comprobar como cada cual ve las cosas a través de su propio prisma y las deforma a su gusto para (intentar) comprenderlas. Especialmente interesantes son los esfuerzos que hacen algunas personas para adecuarlas a su experiencia personal y acomodarlas entre sus dogmas. En ...