Esta es la segunda novela que leo del premio Nobel Kazuo Ishiguro. La primera resultó algo decepcionante, probablemente porque mis expectativas eran muy altas, demostraba gran calidad literaria, pero me pareció excesivamente larga y algo falta de sustancia. "El gigante enterrado" se ambienta en la época postartúrica y su sinopsis hace pensar en una aventura de dragones y magos y efectivamente los es, aunque en realidad es simplemente la excusa, el escenario sobre el que reflexionar sobre la memoria individual y colectiva. La novela recoge las peripecias de una pareja de ancianos britanos que sale de su aldea en busca de su hijo, aunque en realidad lo hacen de su pasado. Desde hace años, una niebla invade su territorio y hace olvidar el pasado a las personas y algo despierta en ellos esa necesidad. Ese dato que parece claramente negativo, con el transcurso de la novela, poco a poco, inducen al lector a reflexionar sobre los efectos positivos y negativos de rememorar el pas...
La realidad es que el personaje de Ripley va creciendo, a ojos del lector, en humanidad y disminuyendo en cuanto a inmoralidad a medida que avanzan las novelas. Esta cuarta novela, escrita veinticinco años después de la primera, es una clara muestra. Lo más probable es que el personaje también creciera en la mente de la escritora y fuera capaz de olvidar su pasado despreciable tras tantos años acompañándolo. Esto también pasa, a veces, con las personas que a fuerza de convivir, olvidan e incluso perdonan lo imperdonable. En esta cuarta entrega, Ripley apadrina a un joven que ha huido de su familia tras un hecho trágico. Muchas coincidencias consigo mismo y su pasado. Se convierte en mentor, defensor y protector, pero los vericuetos de la vida son insondables y algo de tragedia hay siempre en esta serie de novelas de Highsmith que nos hace poner los pies en el suelo. Desde mi punto de vista, las novelas de esta serie, no solo mantienen la calidad, sino que siguen creciendo ...