Soy un ignorante, está claro, he leído reseñas y comentarios de todo tipo sobre este libro y su escritor, todos ellos positivos, debe ser por eso por lo que suena su nombre con frecuencia para el Nobel, pero yo (por lo menos en este libro), todos los detalles laudatorios los veo como negativos y eso que el propio escritor me lo advertía. « Se puede probar todo, pero el que no percibe, aquel para el que no existe una zona de la realidad, se cansa enseguida de preguntar como será, a qué se parecerá eso que no va a conocer jamás. Las especulaciones metafóricas son para él simples juegos culturales, símbolos con valor estético, antes que una necesidad profunda de definición ». Lo reconozco, lo he dejado a la mitad, un poco desesperado porque no me enganchaba pese a la belleza de las palabras, al excelente uso (incluso abusivo) de los términos y descripciones anatómicas, de las bellas metáforas, a algunos pequeños relatos de «realismo mágico», fragmentarios, interes...
Raramente los clásicos decepcionan, si acaso son más difíciles de leer que la literatura ligera que a menudo frecuento. La acción no suele ser acelerada, las cosas se desarrollan lentamente y suelen contener datos que invitan a la reflexión. " Ahora bien, señor; la miseria sí que es un vicio. En la pobreza, uno conserva la nobleza de sus sentimientos innatos; en la indigencia, nadie puede conservar nada noble ." De esta obra tengo recuerdos de infancia, cuando hicieron en televisión una versión de quince episodios en el programa "Novela". Mi memoria es confusa porque la recordaba protagonizada por Julián Mateos (eso fue en un Estudio 1) y, en la versión en capítulos, el personaje principal lo encarnaba el excelente José Luis Pellicena. También recordaba a la inquietante Lola Gaos en el papel de la usurera Ivanovna. Recuerdo que me produjo inquietud y a la vez me obsesionaba, especialmente la escena del asesinato a hachazos. He vuelto a ver algunos capítulos y m...