Llevo unos cuantos libros reseñados de este autor, especialmente su trilogía "Los ojos bizcos del sol" (aunque solo he reseñado dos) y, en general, me han gustado y he recomendado encarecidamente leerlo. Por eso, con mucho pesar, he de comunicarles que esta novela no tiene nivel, tanto por su argumento posapocalíptico (tipo Mad Max), que no es nada original ni en diseño, ni en manejo; como por su planteamiento. El autor se pasa toda la novela alternando capítulos que son entradas antiguas del blog del protagonista, con capítulos que describen individualmente a los personajes que viven en ese campamento y otros que son la trama real de esta novela. La mayoría de esa información es irrelevante para el lector, es aburrida, repetitiva e incluso, a veces, parece más un mitin político que una puesta en situación. Todo ello lo hace ocultando información al lector, para despistarle y conducirle como un borrego al matadero (nunca mejor dicho). Esto no es malo como recurso literari...
Por desgracia, la serie televisiva ha mezclado los argumentos de dos novelas de esta serie de los "caballos lentos", ni siquiera se han molestado en que fueran consecutivas, y esa fusión no ha sido exitosa. Es probable que esa decisión de los guionistas se relacione con que ninguna de las novelas es distintiva y, eso apunta a cierto estancamiento en la narrativa del autor. Ya no basta con unos personajes importantes como Lamb, Taverner, Standish, Cartwright o Ho, de cuyas virtudes y defectos se ha aprovechado el autor en sus historias previas. Tampoco ha tenido ningún tipo de reparo en desembarazarse de algunos de esos "caballos lentos" cuando le ha convenido. Probablemente, ahora necesite aumentar el potencial creativo argumental del autor, del que es probable que carezca, aunque todavía le concedo el beneficio de la duda. Así, que aunque disfrutemos de las vicisitudes de los habitantes de "la casa de la ciénaga", estas empiezan a convertirse en algo ...