Parece que no he empezado con buen pie el año en lo que se refiere a mi selección de lecturas. Esta la escogí casi de forma aleatoria, guiándome por la sinopsis y por lo que parecía un buen inicio y unos buenos ingredientes de lo que parecía una novela de intriga policíaca y ha resultado ser una divagación filosófica que me ha resultado simple, aburrida y excesiva. La novela comienza muy bien: « Llamadme Travel. No es el nombre que figura en mis acreditaciones personales ni en los registros de la administración, pero es mi verdadero nombre en esta historia, el que se impuso a un muchacho caminante, a foratsero, pues en verdad os digo que hubo un momento, hace muchos años, en que fui solamente Travel ». El protagonista se embarca en un viaje por Muravia intentando remedar el que hizo un escritor poe esa región. El libro ha caído en sus manos de una forma que parece predestinar al protagonista a esa aventura. Durante su viaje resulta arrestado por la desaparición de una jove...