Ir al contenido principal

Desiguales como dos gotas de agua

Y es que no hay dicho más falso. Nada es más diferente que dos gotas de agua y su comportamiento. Sólo hay que mirarlas mientras se deslizan sobre el cristal de la ventana de un vagón de tren. Inicialmente adheridas como por ensalmo y luego en movimientos desordenados, cada una a su aire. Algunas inmóviles, otras en desplazamiento acelerado, casi siempre rectilíneas, algunas solitarias, otras buscando con desespero el fusionado. Siguiendo trayectorias caprichosas usando leyes físicas incomprensibles para el intelecto más humano. Contradictorias como los pensamientos y las acciones de los sujetos.

Usualmente me quedo embobado mirándolas, a veces siguiéndolas con el pulpejo. Aquel día no podía levantar la mirada hasta que las ví corriendo, ahora sí en perfecta fila india, siguiendo los surcos de las mejillas de una jovencita sentada unos asientos más allá, a la que podía espiar distorsionada a través del cristal del techo, y que emitía unos diminutos pucheros desesperados. Él casi no hacía caso, mantenía un contacto físico mínimo, consciente de ser el causante de ese llanto, a veces gesticulaba con movimientos dentados. Igual la estaba dejando (pensé yo que siempre me pongo del lado del sexo contrario), pero también es posible que ella estuviera confesando pecados tan fuertes que no podían ser perdonados (sugirió mi acompañante cuando bajamos).

Y así cada uno con versiones distintas de la misma historia, llegamos al final a nuestra estación de destino comprobando que esas humedades son siempre diferentes tanto sobre el frío vidrio como por encima del tejido humano.

Beningno F.

PD: Aconsejad a vuestros hijos que inviertan en agua y en silencio. Son dos bienes altamente devaluados actualmente pero el día que cotizen al alza, su precio va a ser muy elevado.

Comentarios

  1. Benigno... que gran verdad y consejo.
    Y si añadieras la "soledad"?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La soledad viene implícita en el silencio. Gracias por tus comentarios.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

El infinito en un junco - Irene Vallejo

    Más de un millón de libros ha vendido esta autora y ha sido traducido a veinticuatro idiomas por lo que se hace difícil discrepar sobre las virtudes de este fenómeno editorial. Probablemente por eso, me he tomado unos años desde su edición para leerlo. Por eso y por el precio de casi 25 euros, he esperado para hacerme con él, a comprar una edición de bolsillo a mitad de precio. También porque soy alérgico al éxito (seguramente es envidia) y a las alabanzas exageradas. Se me eriza el pelo y se me contraen las extremidades en un opistótonos invertido, como si fuera un gato. Me pongo muy exigente y veo más lo malo que lo bueno. El libro empieza muy bien y como habla de libros, escritores, bibliotecas y lectores me gusta mucho. Me leo casi doscientas páginas rápidamente y las disfruto mucho. Subrayo frases y citas y las releo y pienso en dedicarle alguna a los que no devuelven los libros prestados. " A aquel que se apropie la tablilla mediante robo o se la lleve por la fuerza ...

La península de las casas vacías - David Uclés

    De buenas a primeras, si alguien me preguntara si me ha gustado este libro, estoy seguro que me saldrían los cromosomas gallegos y la respuesta sería un "sí, pero no..." o un "depende". El problema de este tipo de contestaciones es que hay gente que insiste en la pregunta y entonces predominaría una respuesta estilo mi padre ante nuestras infantiles insistencias a sus frecuentes "ya veremos". ¿Y por qué esa ambigüedad? Porque el autor, tras un planteamiento osado, transforma un supuesto relato ambientado en la guerra civil en tono de realismo mágico y se empeña en contarnos la guerra de forma poco convincente. Insiste en el contexto bélico y desaprovecha unos magníficos personajes a los que vemos frecuentemente diluirse en ella. Los aparta, los disgrega, los pone en peligro de forma que turba al lector, se va por la periferia, nos habla de Franco, de Yagüe, de Queipo de Llano, etc y se recrea en exceso en hacernos ver que eran malos y abandona a los ve...

Cualquiera puede morir en Junio - Alan Parks

    Por el título, debería haberlo leído el mes que viene, pero nada más ver la novedad y para descansar de la serie completa de los detectives Hernández de Rosa Ribas, me he puesto con la nueva novela de Alan Parks, con las investigaciones de Harry McCoy, ese policía con una infancia oscura de la que no se logra desprender ni en sus complejos, ni en sus compañías. En definitiva, mala vida y demasiados favores que devolver a un amigo del hampa. El autor nos enreda en una investigación múltiple, la supuesta desaparición de un niño inexistente, el asesinato cruel de un individuo solitario, un caso de corrupción policial y una serie de muertes de mendigos borrachos, supuestamente envenenados. La trama resulta algo complicada, pero el escritor maneja muy bien sus herramientas y consigue engarzar con bastante habilidad todos los casos. No obstante, tanta complicación hace perder algo de credibilidad al personaje principal que, por sus características, no parece muy bien dotado para...