Sigo con ese afán de leer todas las novelas que tienen por protagonista a Tom (Tome) Ripley. Esta es la tercera novela que fue llevada al cine por Wim Wenders con el título de "El amigo americano". Supongo que por eso la novela fue publicada en España con ese título principal y así aprovechar el tirón cinematográfico para vender más libros.
Tiene gracia, porque he visto las dos versiones en cine de la novela, pero no recuerdo nada de ellas salvo el vago recuerdo de que me gustaron.
Así, de entrada, me ha gustado más que "La máscara de Ripley". Está mejor construida. El argumento es más sólido y apenas tiene fisuras. Highsmith escribe fácil, pero la historia y los presonajes tienen tantos entresijos que en esa escritura para todos los públicos radica su maestría.
Ripley sigue instalado en Francia viviendo de rentas, apenas preocupado por el pasado, no lo acosan los remordimientos. Mete en un lío, solo por un malentendido que le ofende, a un hombre tranquilo y algo desgraciado y eso me ha molestado mucho. He vuelto a experimentar repulsión por el personaje y me he pasado media novela muy molesto, incluso deseando que le echaran el guante, sufriendo por ese individuo que se dedica a enmarcar cuadros, afectado por una enfermedad mortal, al que le tienen una trampa para que cometa un crimen por encargo.
Luego se produce un giro argumental y eso cambia a Ripley en su actitud y también en la consideración del lector. Ese giro, creo que va a marcar en el futuro la personalidad de Ripley y la consideración de los lectores.
Así, entre dilemas morales, análisis psicopatológico y reflexiones de los protagonistas, el lector es transportado casi en trance hasta un final (no totalmente feliz) que me atrevo a calificar de perfecto porque deja conformes tanto a personajes como a lectores.
Creo que voy a buscar las versiones en película y después de verlas, seguramente apreciaré más la novela.
Benigno F
Luego se produce un giro muy interesante que acerca a Ripley
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