" ¿Qué significa haber vivido cuando se ha dejado de vivir? " Aquí sí que hay una escritora, aquí sí que se demuestra un ejercicio de calidad sin necesidad de recurrir a la grandilocuencia, a las frases de tipo consigna, a las trampas que estrujan el corazón, a alargar las historias con giros inesperados, simplemente se escribe una historia cuyo desarrollo consigue despertar en el lector el desasosiego, la inquietud que conduce a reflexiones propias, sin necesidad de que le lleven atado a una correa a las conclusiones programadas por la escritora. " Si todo lo que nos separa de los animales es poder esconderse para defecar, la condición humana no parece ser gran cosa, pensaba. " Porque la Escritora (con mayúsculas) sirviéndose de los más sencillos recursos narrativos, usando una tendencia a la minimalización de los personajes y con una extensión medida, examina las interioridades de la mente humana, las debilidades de nuestro sistema social y político, incluso...
Si se fían de los comentarios de las fajas de los libros, de la propaganda editorial, de que tiene una serie de varios libros, si les seducen los paisajes nevados y las noches polares, si no se hacen preguntas sobre el argumento, este libro les va a gustar, pero si tienen algo de criterio, si han leído novela negra de calidad, si no les gustan las trampas argumentales, si detectan a kilómetros las trampas de un escritor, no pierdan el tiempo, esta novela es una deyección programada, escrita siguiendo un patrón planificado para lectores que se tragan cualquier cosa. Es que esta es la típica novela que, como no tiene entidad suficiente, necesita de una campaña editorial planificada para convencernos de que vale la pena. Está trazada con escuadra y cartabón para que encaje a la perfección en los parámetros delineados por una empresa de publicidad, que la hacen susceptible de alto número de ventas, pero si uno analiza los personajes y la trama, sufre un episodio de "flushing"...