Ir al contenido principal

Cabaret Pompeya - Andreu Martín

  

Hacía tiempo que no leía alguna novela de Andreu Martín y como me apetecía algo de novela negra, me incliné por ésta.

En realidad, no la calificaría como novela negra, tampoco como novela histórica, aunque tiene algo de los dos géneros, y me he encontrado con un cruce de estilos que está más cercano a sagas de best sellers tipo la serie "Los hijos del desastre" de Pierre Lemaitre, probablemente sin los trucos tan descarados de éste, pero con muchos ingredientes de los usados en este tipo de novelas para enganchar al autor.

La novela es larga, abarca un período de tiempo de cincuenta años y sigue las peripecias de un trío de amigos en la Barcelona que va desde los años veinte hasta la muerte de Franco. El autor narra en primera persona, como si fuera el hijo de uno de los protagonistas que descubre (con sorpresa) el pasado de su padre y de sus amigos. Lo cual, me parece los más flojo de la novela porque al personalizarse el escritor en el narrador, a mí me parece un truco barato para buscar la complicidad y la simpatía del lector.

La narración, pues va cambiando del presente a diversas fases del pasado, algunas veces de forma no excesivamente ordenada, porque si bien, inicialmente, se sigue el orden de los hallazgos del narrador, luego se desordena a capricho de éste e incluso a veces incurre en repetición.

No obstante, el ritmo narrativo y las peripecias de los protagonistas consiguen con gran efectividad hipnotizar al lector en la historia y el grosor de la novela se hace liviano por ese ritmo obsesivo que se te apodera mientras vas leyendo. Además, aunque la acción se desarrolla en parte en la guerra civil española, el autor no incurre en el error de caer en el proselitismo político, pese a que parece inclinarse más hacia la izquierda. En definitiva, por suerte para nosotros, nos ahorra el mitin.

En mi opinión, la novela está bastante conseguida, pero quizás, se empeña demasiado en alargarla e introduce algunas situaciones poco verosímiles en las partes finales, para una novela que estaba en una línea muy realistas en sus dos tercios iniciales.

Me ha gustado, el escritor hace muy bien su trabajo, se ha documentado de forma excelente, reproduce la Barcelona de esos cincuenta años de forma muy efectiva, aunque cuando se aparta de esa ciudad, se le notan más las carencias y a mí me ha sonado más a relleno. Aún con todas las pegas que le he puesto, es mucho más recomendable que cualquier bodrio de esos que abundan en las librerías que se desarrollan también durante esa maldita guerra.

Benigno F.


 

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

El país de la canela - William Ospina

    Después de la ligera decepción que tuve leyendo "Ursúa", decidí tomarme un respiro antes de abordar esta obra del colombiano William Ospina que viene precedida de gran fama y excelentes críticas. He hecho bien porque el reposo me ha permitido abordar la lectura lejos de mis prejuicios y eso me ha permitido saborear mejor la excelencia de la obra que está escrita usando una prosa deliciosa, mayoritariamente lírica, de belleza suntuosa, pero sin abusar de los artificios. Con descripciones paisajísticas detalladas, pero asequibles, de esas que nos transportan a otros mundos y otros tiempos de forma tan perfecta que casi notas el balanceo de los barcos en el río mientras estás sentado leyendo. Sin diálogos, no hay duelos verbales, en realidad es un monólogo del protagonista que se embarca en ese mundo de ambiciones, de aventuras y de violencia que supuso el descubrimiento de América, a la búsqueda de riquezas en paraísos desconocidos que al final resultan espejismos y, en rea...

El infinito en un junco - Irene Vallejo

    Más de un millón de libros ha vendido esta autora y ha sido traducido a veinticuatro idiomas por lo que se hace difícil discrepar sobre las virtudes de este fenómeno editorial. Probablemente por eso, me he tomado unos años desde su edición para leerlo. Por eso y por el precio de casi 25 euros, he esperado para hacerme con él, a comprar una edición de bolsillo a mitad de precio. También porque soy alérgico al éxito (seguramente es envidia) y a las alabanzas exageradas. Se me eriza el pelo y se me contraen las extremidades en un opistótonos invertido, como si fuera un gato. Me pongo muy exigente y veo más lo malo que lo bueno. El libro empieza muy bien y como habla de libros, escritores, bibliotecas y lectores me gusta mucho. Me leo casi doscientas páginas rápidamente y las disfruto mucho. Subrayo frases y citas y las releo y pienso en dedicarle alguna a los que no devuelven los libros prestados. " A aquel que se apropie la tablilla mediante robo o se la lleve por la fuerza ...

La península de las casas vacías - David Uclés

    De buenas a primeras, si alguien me preguntara si me ha gustado este libro, estoy seguro que me saldrían los cromosomas gallegos y la respuesta sería un "sí, pero no..." o un "depende". El problema de este tipo de contestaciones es que hay gente que insiste en la pregunta y entonces predominaría una respuesta estilo mi padre ante nuestras infantiles insistencias a sus frecuentes "ya veremos". ¿Y por qué esa ambigüedad? Porque el autor, tras un planteamiento osado, transforma un supuesto relato ambientado en la guerra civil en tono de realismo mágico y se empeña en contarnos la guerra de forma poco convincente. Insiste en el contexto bélico y desaprovecha unos magníficos personajes a los que vemos frecuentemente diluirse en ella. Los aparta, los disgrega, los pone en peligro de forma que turba al lector, se va por la periferia, nos habla de Franco, de Yagüe, de Queipo de Llano, etc y se recrea en exceso en hacernos ver que eran malos y abandona a los ve...