Para airearme entre tanto escritor sesudo, frecuentemente recurro a la novela negra. Esta vez le ha tocado a esta autora de historias detectivescas cuya mayor originalidad es recurrir a una letra mayúscula para dar el título a cada una de sus historias. Hace años ya había leído "C de cadáver" y no dejó mucho poso en mí. Recuerdo que pasé unos ratos entretenidos y poco más. Todas las novelas están protagonizadas por la misma detective (Kinsey Millhone). Esto tiene la gran ventaja de que la autora no se ha de esforzar en crear una personalidad, un presente y un pasado para la protagonista. Eso suele dar muy buenos resultados en la literatura de evasión. El escritor va directo al meollo del argumento y éste puede crecer de forma vertiginosa. Este no es el caso de esta escritora que recurre de forma continuada a los mismos recursos literarios en todos los capítulos. Nos pone en situación, nos describe el estado de ánimo de la protagonista (en primera persona), se pone tibia d...