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Crímenes - Ferdinand von Schirach

Si me hubiera guiado por la biografía del autor, seguro que no me hubiera dignado comprarlo. El autor huele a aristócrata, a poderoso por herencia, a vida fácil. Todas esas cualidades que a los que vienen de la ciénaga (como yo) nos repugnan (aunque en realidad es envidia). También huele a aficionado, a profesional de otra cosa que se dedica a contar sus experiencias, esos también me repelen habitualmente (médicos, abogados, periodistas y cocineros). Pero el libro me lo han regalado, me lo han puesto en la mano mientras iba paseando por una librería en busca de otra víctima, me lo han susurrado al oído para recomendármelo y para postre me han pedido opinión profesionalizada (por lo menos en lo afilado de los dientes de mi lectura). Es un libro breve. Por eso seré breve en mi opinión y en mi crónica. No es una novela, es una recopilación de historias. Evidentemente tiene altibajos, pero más alti que bajos, la mayoría de relatos valen mucho la pena. Son tan sencillos que seguramen...

Los viernes en Enrico's - Don Carpenter

Vamos con lo malo: No sé a qué viene el título. El establecimiento al que hace referencia sólo aparece de forma colateral y muy breve. La única explicación que le encuentro procede del otro inconveniente que le veo a la novela: No fue terminada por su autor. De hecho, a mí me parece como si la hubiera dejado inacabada y que "Enrico's" fuera a aparecer en una parte que no le dió tiempo a escribir al señor Carpenter, que se suicidó en 1995. La novela la ordenó, corrigió, acabó, llamadle como querais un tal Jonathan Lethem. A mí estas cosas no me gustan, pese a que pasan, un escritor muere y al tiempo aparece algo inédito de él... Me entran sospechas. Llamádme desconfiado si queréis o susceptible. Tenéis razón. En este caso me equivoco totalmente, no se ven las costuras ni las prótesis por ningún lado. La novela venía recomendada por un inmenso crítico que no se conforma fácil, que no era capaz de explicar de forma coherente porqué le gustaba. A mí me ha pasado lo mismo...

Pecados y virtudes (VI): Envidia y Caridad

A la caridad le llaman hoy "empatía": ponernos en la piel de los demás y, en consecuencia, ayudarles. Uno de los inventos característicos de nuestra "moderna" sociedad que pretende, variando el nombre de una virtud, defecto o comportamiento, hacerlo nuevo, diferente, producto de un "cambio" (esa palabreja tan sobreutilizada e inútil, igual que "progreso"). Especialmente estos nuevos términos los utilizan los "laicos" y los supuestamente (o verdaderamente) "ateos" para alejar definitivamente cualquier influencia religiosa de sus comportamientos aprendidos. Y remarco aprendidos porque lo natural del ser humano, lo habitual, es la envidia. Sólo tenemos que fijarnos en como actúan los niños de forma refleja con sus juguetes: no compartiendo los propios o deseando hacerse con los del vecino, es necesario convencerlos para que varien su comportamiento. El instinto animal carece de respeto por lo ajeno (pese a lo que digan los ...

Tiempos de hielo - Fred Vargas

Invernal, gélida, congelada y grisácea. Así es esta novela a la que el título le viene como anillo al dedo. Los paisajes siempre parecen en ese blanco y negro o escala de grises invernal. Igual que la mente del Comisario Adamsberg al que le cuesta bastante deshacer los enredos. Aunque al final siempre lo consigue. De una forma a veces sorprendente, porque parece algo despistado, incluso un poco precipitado en sus reacciones, hay que reconocerlo. Llevo siguiendo a Fred Vargas (que es una mujer y francesa para más señas) desde "El hombre de los círculos azules" y reconozco que siempre me atrapa, me encierra en ese submundo (a veces poco creíble) pero atrayente y ahí encerrado paso pocos días porque hay que buscar siempre la liberación del calabozo y, por eso, no me duran nada sus novelas. He leído un buen número de ellas y en todas he encontrado detalles excepcionales, aunque no todas son perfectas. Esta tampoco lo es pero, en el panorama actual, destaca sobremanera. Algu...

El libro de las cosas perdidas - John Connolly

Iba yo todo decidido con este autor y con un "Kindle" que me ha caido del "cielo" y como tenía este libro en formato adecuado me puse a leerlo sin ninguna información. Al principio me he quedado sorprendido. No encontraba la historia policíaca por ningún lado. La trama es británica y en una época en la que mi admirado detective "Bird" no figuraba. Parece un cuento, mejor dicho, muchos cuentos. Una especie de "refrito" de historias conocidas, tergiversadas por la imaginación infantil y los muchos miedos que te asaltan en esa tierna edad. Miedos... y celos y algunas maldades, inocentes pero con mala leche, más en el deseo imaginario que en las ganas de llevarlas a cabo. Y es que los que hemos sido niños sabemos mucho de eso. Sabemos perfectamente que los niños pueden ser crueles, mentirosos y poco inocentes. También nos son familiares todas esas pesadillas que amenazando con convertirse en ciertas hacen retroceder a esos malos deseos imaginar...

Pecados y virtudes (V): Gula y Templanza

Parece que se acaba el mundo. Entras en cualquier tienda de alimentación y la gente anda arrambando con todo lo que encuentra. Quieren llenar la despensa, estar bien preparados y nutridos de cara al apocalipsis. Estos días son una de las demostraciones a las claras de nuestra franca decadencia. No se escapa casi nadie a este maremágnum gastronómico. Los que tienen porque pueden, los que no tienen porque quieren. Y así andamos exaltando con fuerza el principal pecado capital occidental: la gula. Porque la sociedad actual siempre está comiendo, o exaltando comer. Así proliferan restaurantes, guías gastronómicas, cocineros que parecen premios Nobel, "cocinillas" que se promocionan (para ligar. Supongo), productos y tiendas de delicatessen (especialmente de ibéricos). Triunfan en la televisión programas que provocan la salivación (en contraposición con los pocos que provocan excitación y junto con los que promocionan la salud o el deporte... de los demás ¡Claro!), se dedica...

Operación Dulce - Ian McEwan

No sé como llegué a este autor. Ni idea de dónde oí hablar de él. Solo sé que el libro estaba bien de precio y el escritor tiene cierto prestigio, así que me lo compré. Buena decisión. Como siempre la contraportada es engañosa, palabrería de feriante que va en carromato entre pueblo y pueblo vendiendo tónico capilar o fórmulas para mantenerse joven y vigoroso. Puro fuego de artificio. ¿Quién debe escribirlas? Si uno hace caso a la contraportada se trata de una novela de espías con " un ingenioso y perverso juego de muñecas rusas que atrapa y sorprende al lector con sucesivas vueltas de tuerca ". Oye, un consejo al de la editorial: que el que escribe esto por lo menos la lea y... guardarle la botella de orujo que igual da algún chupito de más. Porque la historia no tiene apenas nada de las características atribuidas habitualmente a las de espías: suspense 0; acción -1; misterio -2. Pero eso no quiere decir que no sea buena, sólo que no es de ese género. La aparición de u...